Qué se estudió. En dos grandes grupos de personas con Parkinson se buscó qué datos predicen una caída en el año siguiente.
Qué encontraron. Para la primera caída bastaban tres cosas: la exploración motora, una prueba de memoria y atención, y una escala de ánimo. Con ellas, el riesgo iba del 7 % en el grupo de riesgo bajo al 18 % en el de riesgo alto. Para las caídas repetidas, el riesgo iba del 22 % al 65 %. Las pruebas de imagen y los análisis apenas añadían información.
Qué nos aporta. Con pruebas clínicas sencillas podemos detectar a quién conviene empezar antes el trabajo de equilibrio.
Vizcarra JA, Hefter K, Duong MT, et al. Ann Neurol. 2026. Ver el artículo original
