Qué se estudió. 580 personas de 55 años o más registraron su balanceo de pie con el móvil (con ojos abiertos y cerrados, en suelo firme y blando) y se las siguió durante un año para ver quién se caía.
Qué encontraron. El móvil detectaba el balanceo casi tan bien como un aparato de laboratorio y distinguía a quienes ya se habían caído antes. Pero no predijo mejor las caídas futuras que los factores de riesgo ya conocidos.
Qué nos aporta. El móvil puede ser una herramienta útil y sencilla para medir el control postural, también a distancia, pero no sustituye a la valoración del riesgo de caídas en consulta.
Silsupadol P, O'Brien SR, Bautista S, et al. Gait Posture. 2026;132:110680. Ver el artículo original
